Viajes

Los reportajes de AEDE

DERBY DE LA MEIJE-LA GRAVE

La temporada 2007 ha sido escasa de nieve, tras pasar casi todo el año sin pillar una buena nevada, en semana santa decidimos irnos a los alpes.

Entre todos los posibles destinos elegimos la estación de Les2alpes, nuestro pueblo en los meses de verano, donde aprovechamos sus glaciares y el magnífico snowpark para ofrecer camps de snowboard.

El razonamiento es sencillo, si en verano hay nieve, en invierno también. La estación alcanza los 3600 m, rodeada de montañas de casi 4000 m y numerosos glaciares (por desgracia cada día peor conservados)

Otro aliciente para el viaje era la celebración del “Derby de la Meijé- La Grave”, una competición de freeride en uno de los mejores lugares para esta disciplina de Europa.

El Derby consiste en una bajada libre cronometrada por un glaciar, hay categorías de esquí, snowboard y telemark, individuales hombres/mujeres y por equipos.

Yo no iba a competir, no me gustan las competiciones, pero si lo iban a hacer dos amigos, Andrés (con esquís) y Heather (en telemark).

Mi amiga Heather trabaja en la estación de 2alpes y se conoce muy bien la zona. Una oportunidad de ahorrarse el guía (imprescindible en un descenso así); tras 4 días en 2alpes, Heather libraba justo el día antes de la competición y fue la fecha elegida para ir a la Grave.

El día era perfecto, soleado y una nevada caída por la noche.

La zona de la Grave, unida a 2alpes meditante un arrastre con maquina pisanieves, es muy exigente a todos los niveles, cada uno llevamos un miniequipo de rescate: arva, sonda y pala. Cualquier problema hay que resolverlo rápido y entre los miembros del equipo.

Según se llega al collado que da acceso a la Grave, el paisaje es impresionante: enormes y escarpados picos de casi 4000 m (La Meijé y la Rateu) y extensos glaciares que descienden la montaña se pierden en la pendiente.

En el horizonte, numerosos picos nevados entre los que destaca el Mont Blanc y Le Ecrins, son momentos con mucha sensación de ser insignificante entre la inmensidad.

Con la nevada, el aspecto de nata lo hace muy apetecible. Andrés y yo habíamos quedado con Heather en un bar-refugio desde el que se da la salida al Derby.

La bajada hasta el bar es gozosa, atravesando parte del glaciar, entre seracs y enormes grietas que dejan ver el hielo milenario, todo cubierto de una buena capa de polvo fresco.Nos reunimos con Heather, que ya había hecho una bajada por la zona y nos pusimos en acción.

La pendiente es muy fuerte, hay morrenas, canaletas, rocas, grietas. El relieve es muy variado y cada bajada es un mundo. Dejamos que Heather nos indique el camino (una mala elección puede obligarte a tener que descender una cascada de hielo o un cortado con equipo de escalada (y no lo llevamos encima).

Dejando el glaciar, llegamos a la zona de nieve, desde donde se pasa a un bosque de alerces (una conífera de hoja caduca). Entrando en el bosque, la nieve ya no es fresca y en su lugar encontramos bañerotes, agujeros, troncos caídos…. Una delicia de circuito natural para hacer todos los trucos posibles.

Llegamos a un remonte a unos 1500 m, que nos volvía a subir al bar-refugio, en una cabina enana y antigua.

Nada más llegar arriba, bajamos de nuevo. Esta vez más ràpido y mas fuerte, abriendo huella por el polvo y disfrutando del relieve. Fuimos a tope, tanto, que Andrés partió su bota y no pudo hacer más bajadas.

Yo volví a subir con Heather, para un tercer descenso esta vez hasta donde nos quedemos sin nieve. Bajamos muy fuerte, llegamos al final de la nieve a unos 1300m, y nos pusimos a patear la montaña casi una hora para llegar al pueblo.

Llegamos directos a tomar un bocata y una birra, engorilados como niños de hacer una de las mejores bajadas de los alpes.

Al día siguiente compitió Heather (Andrés necesita una bota especial y al romperse la que tenía se quedó sin esquiar), para alegría de todos quedó primera en su categoría.

Su bajada en competición fue de 12 minutos, los tiempos de snowboard y esquí fueron desde 6 minutos.

Para haceros una idea de la distancia, la competición se hacía en la mitad de recorrido que llevaba del bar-refugio al remonte….

En pocos días vuelvo a esas montañas, a disfrutar de los glaciares impartiendo CAMPS de esquí y snowboard y esperar el próximo invierno.

Un saludo a todos